Cuando un autónomo empieza a facturar bien, siempre aparece alguien que dice: «Hazte una SL, que se paga menos». A veces es verdad. Muchas otras, no. Aquí tienes cómo tributa cada uno, por qué sacar el dinero de la SL vuelve a pagar y una regla fácil para saber en qué lado caes.
Cómo paga un autónomo
Como autónomo pagas IRPF por tramos sobre lo que te queda después de gastos: cuanto más ganas, más porcentaje pagan los últimos euros. Con la escala general, de forma orientativa:
| Lo que ganas (base) | Lo que paga ese tramo |
|---|---|
| Hasta 12.450 € | 19 % |
| De 12.450 a 20.200 € | 24 % |
| De 20.200 a 35.200 € | 30 % |
| De 35.200 a 60.000 € | 37 % |
| De 60.000 a 300.000 € | 45 % |
Cada comunidad autónoma ajusta su parte, así que estos porcentajes pueden variar un poco según dónde vivas.
Cómo paga una SL
Una SL paga el Impuesto sobre Sociedades sobre su beneficio. En 2026, una empresa que factura menos de 1 millón paga un 19 % de los primeros 50.000 € y un 21 % del resto.
Eso es menos que el 37 % o el 45 % del autónomo. Hasta aquí, tiene razón el cuñado. Pero ese dinero es de la empresa, no tuyo. Para que llegue a tu bolsillo hay dos caminos:
- Como sueldo. El sueldo es un gasto de la SL, así que esa parte no paga sociedades. Pero tú pagas IRPF por tramos, igual que antes.
- Como dividendos. Ese dinero ya pagó el 19 % en la SL, y al sacarlo vuelve a pagar en tu renta, entre un 19 y un 30 %.
Y además, una SL cuesta más de llevar: contabilidad completa, cuentas anuales en el Registro Mercantil, normalmente una gestoría más cara y la cuota de autónomo societario.
Un ejemplo con números
EJEMPLO simplificado: Paco gana 60.000 € limpios al año (después de gastos y de su cuota). Escala general de IRPF, sin hijos ni deducciones. No incluye los costes extra de la SL ni las diferencias de cuota de autónomo. Sirve para entender la idea, no para decidir: tus números los tiene que hacer tu gestoría.
Si sigue como autónomo
- IRPF sobre 60.000 €: unos 16.850 €.
Si monta una SL y saca todo el dinero
- Se paga un sueldo de 30.000 €: IRPF de unos 6.100 €.
- La SL paga sociedades por los otros 30.000 €: 5.700 € (el 19 %).
- Le quedan 24.300 € dentro. Si los saca como dividendos: unos 5.000 € más.
- Total: unos 16.800 €. Prácticamente lo mismo, y eso sin contar los costes extra de la SL.
Si monta una SL y deja dinero dentro
- Si esos 24.300 € se quedan en la empresa (para comprar maquinaria, una furgoneta o tener un colchón), este año solo ha pagado unos 11.800 €. La diferencia con el autónomo, unos 5.000 €, sigue dentro de la empresa trabajando para él. Si algún día los saca, pagará entonces.
La regla fácil
La SL compensa si ganas bastante y puedes dejar dinero dentro de la empresa. Si te gastas todo lo que ganas, casi nunca compensa.
Otras cosas que suelen inclinar la balanza hacia la SL:
- Quieres separar tu patrimonio del negocio (como autónomo respondes con todo lo tuyo).
- Vas a contratar o a reinvertir mucho.
- Tus beneficios van a seguir creciendo.
Y una trampa que conviene conocer: el 15 % de las empresas nuevas no vale si ya hacías la misma actividad como autónomo.
Antes de dar el paso
Haz las cuentas con tu gestoría, con tus números: lo que ganas, lo que necesitas sacar para vivir, tu comunidad autónoma y tu familia. Cada caso es distinto.
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